martes, 27 de agosto de 2013

El mar lo regresa todo


¿Era Daniel acaso el más desafortunado surfer  de la bahía? Quizá  solo había sido  un mal día . Pero podía compararse con aquel desafortunado episodio  que vivió en la secundaria hace 7 años  cuando en líos de faldas había conocido el rechazo  de sus compañeros  cuando se involucro  a escondidas con Diana, la enamorada de uno de sus mejores amigos, “Harry  el loco “.De esa relación ,que poco tiempo gozo del anonimato , “Harry el loco”  experimentó el dolor más grande que pudiera haber en su corta edad, y  Daniel no sabía cómo reparar el daño causado  pero aprendió a vivir, lo que quedaba del año, con el rechazo de sus compañeros de escuela.  Diana se arrepintió y  pidió disculpas a Harry para luego trasladarse de colegio como un culpable que huye de la justicia.
Acaso este acontecimiento, de adolescencia, que duro todo el año escolar , para Daniel , pudiera ser más terrible que este día  lleno de accidentes con su tabla de surf rota y los rasguños que el mar le había propinado , quizá como castigo por no haber  cumplido con la presentación de su trabajo  final en la escuela de arte. Aún no lo sabía, pero sentado en la arena con su traje rasguñado  era capaz de abrigar esperanzas aún, miró su tabla o lo que quedaba de ella   y pensó que porque no podía presentarla en la exposición de su trabajo si a fin de cuentas  ya todo estaba casi perdido y qué más podría golpearlo aquel día si ya todos los golpes  había recibido. Sin embargo el tiempo no era muy generoso y pocos minutos quedaban mientras la distancia de la playa hacia el salón de exposición era poco más de 10 kilómetros y el único traje que llevaba era su wetsuit  rasguñado en el pecho y en la pierna derecha. Si no  siguió pensándolo era porque el tiempo le ganaba, así que, decidido, emprendió el viaje hacia aquel lugar cargando su tabla partida con las algas cubriéndola.
Los minutos pasaban y Diego, su compañero de facultad terminaba de exponer al jurado su obra de arte hecha a base de materiales reciclados. De pronto Daniel entra por la puerta principal del salón y con agitada respiración su ubica en una  mesa desocupada con su  tabla envuelta de algas marinas, y la sorpresa de su amigo al verlo así , de esa manera , con esas fachas y ese producto que parecía haber salido de un tacho de basura.
El jurado no se hizo esperar  y se acerco hacia la mesa de Daniel para revisar su obra . Daniel alza la cabeza y mira a sus jueces, de pronto una brisa entró con rudeza y recorrió sus ojos que poco a poco iban parpadeando, su corazón latía cada vez más rápido y como cuando un niño está próximo a recibir un regaño de parte de su madre , sus manos brotaban sudor . No podía contener mas la respiración mientras uno del jurado lo miraba fijamente, para ese entonces Daniel ya estaba regresando del shock pero su piel estaba como erizada de la impresión, aquel amigo de la infancia  a quien había hecho daño estaba frente a él como si todo hubiese sido pactado para terminar en esas circunstancias . Daniel tenía poco que ofrecer en esos momentos y mucho que pedir, comenzando por pedir perdón a “Harry el loco” pero valla sorpresa , su comportamiento era como un desconocido, y  Daniel no sabía explicar lo que estaba ocurriendo. Harry tenía en esos momentos el poder para aniquilar a Daniel con la peor calificación de toda la exposición y Daniel sabia de esa posibilidad pero algo raro notaba en su mirada  como si fuese un total desconocido y él aun no decía ni una sola palabra. De repente el mar lo había puesto en estas circunstancias y Dios lo había permitido así, y había mucho desconcierto en ambas miradas  pues no lograban cruzarse  con la nostalgia debida.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Golpes del mar


Daniel era un chico surfer , tenía 22 años de edad, relajado, de apariencia enérgica, deportista  y despreocupado de las cosas, estudiaba artes plásticas en Bellas artes . Su amigo mas íntimo era Diego, un poco más ordenado y organizado que él, quizá todo lo contrario a él . Diego siempre le aconsejaba que no tome todo a la ligera y que sea más organizado y precavido con sus deberes. Cierto día a pocas horas de la presentación de un trabajo de final de ciclo en la escuela de artes , Diego, prepara los últimos detalles de su obra hecha de materiales reciclados de latas de gaseosa, le había quedado bien hermosa y armoniosa según él decía , y también había sido elaborada con mucha anticipación. Daniel llega a casa de Diego y le dice para ir a correr olas en la tarde , a lo que Diego le responde -  estas loco, si hoy es la presentación de nuestro trabajo grupal- Daniel sorprendido , había olvidado cierto evento, se puso nervioso , y preocupado, trato de calmarse tomando aire y respirando profundo. Luego de tomar serenidad y apunto de resignarse por no haber hecho a tiempo el trabajo emprende un profundo silencio, sabía que le quedaba pocas horas si es que quería salvar su presentación pero mucha culpa tenia por haber dejado pasar los días y haber olvidado la fecha de entrega. Diego le auguraba una tarde oscura y le invitaba a resignarse pues a pesar de haberle aconsejado hasta el cansancio que sea más atento y responsable con sus deberes él hacía de oídos sordos. Daniel le dice – amigo ojala yo fuese como tú, mi dejadez me ha perjudicado tanto y parece que no tendré nada para presentar hoy-. Con estas palabras, Daniel, coge su tabla y , con ojos medio llorosos, se va al mar , pues allí es donde él es más libre y allí encuentra tranquilidad para reflexionar .
Ya en el mar, las olas pasan y Daniel las domina con la habilidad que Dios le había dado  pero no puede dejar de pensar en su dejadez y por momentos lograba distraerse tanto que no percibía en qué momento llegaba la ola, de pronto una ola de 4 metros de alto, poco común  en esta temporada, arraso con todo y Diego poco pudo hacer, no andaba tan concentrado  y no era su día. El mar lo había hundido en su profundidad queriendo ahogarlo despojándolo de su tabla. Daniel logro salir con mucha dificultad y llegar a la orilla pero sin su tabla, no podía creer lo que le estaba pasando, era un pésimo día. A lo lejos de la orilla visualiza un montículo de algas y  junto a ella su tabla partida por la mitad, va a recogerla y ve que estaba con muchos rasguños producto del impacto con las rocas de la orilla. La tabla rota no solo significa su descuido en el mar, sino mas bien un día oscuro lleno de desgracias producto de su dejadez y extremo relajamiento que culminaba con la no presentación de su trabajo final en la escuela de arte, su cuerpo rasguñado por el golpe de una ola inmensa, y su tabla partida en dos con rasguños y restos de algas cubriéndola. Daniel no podía dejar de reprocharse por los eventos ocurridos mientras pensaba lo bien que le iba a  ir a su amigo Diego en la presentación de su trabajo, pensaba que su tabla no estaba así por gusto y que de repente podía haber un motivo poderoso por el cual su día estaba culminando así, entonces pensó en porque  no había logrado elaborar su trabajo si a pesar de ser relajado y dejar todo a última hora  siempre lograba presentar algo, entonces por qué esta vez tendría que ser la excepción.  Esos pensamientos rondaban por su mente mientras los minutos pasaban y Diego triste, porque su amigo no estaba en la presentación, alistaba su trabajo para la calificación  del jurado.